Revolución rusa
La Revolución rusa designa el conjunto de convulsiones políticas que llevaron a la caída del régimen zarista y al establecimiento del poder soviético en Rusia entre 1917 y 1922. Comprende dos fases principales: la Revolución de Febrero, que derrocó a Nicolás II, y la Revolución de Octubre, que llevó a los bolcheviques al poder.
En febrero de 1917, las huelgas y manifestaciones populares, exacerbadas por las derrotas militares en la Primera Guerra Mundial y la miseria social, obligaron a Nicolás II a abdicar. Se instaló un gobierno provisional, pero Vladimir Lenin y los bolcheviques lo derrocaron en octubre de 1917.
Siguió una sangrienta guerra civil (1917-1922) entre el Ejército Rojo bolchevique y las fuerzas contrarrevolucionarias. La victoria bolchevique llevó a la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1922.
Eventos clave
Lenin y los bolcheviques se apoderan del poder en Petrogrado, derrocando el gobierno provisional y desencadenando una guerra civil que transforma Rusia en el primer Estado comunista del mundo.
El Tratado de la Unión crea la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, uniendo a Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia en un Estado federal comunista que se convertirá en una superpotencia mundial.